a mi hermanita le gusta mi falo


adormecer viejas perdidas de parque patricios que despiertan al iluminar y codician palpar nuestra fe inexistente pues se fascinan al masticar. Todos ya saben...de que gustan, pues no es nada más ni nada menos que de babear cartones de vino maoístas mientras se confunden, acoplan y disgregan con el surreal paisaje urbano de Buenos Aires.