Las luces se encienden, lentamente abrazo mi duda.
me alejo entre lo vislumbrante,lo incierto, lo que se aloja.
atravieso tu ánimo con mi penumbrante mirada.
los vasos de anestésia ya se han vaciado.
no queda más cura, que reposar y ver como se me arrima la humanidad.
Y en tu espalda esa inapelable misantropía insumisa, que me toca y se hace a un lado.


-Con los ojos cerrados, contemplando todo lo que se te parece-